La asignación adecuada de discos en entornos virtualizados es crucial para el rendimiento de las máquinas virtuales (VM) y de las aplicaciones que ejecutan. A diferencia de los sistemas físicos, donde los discos duros se conectan directamente a las máquinas, en un entorno virtualizado, los discos son recursos virtualizados que se administran de manera lógica y compartida entre múltiples instancias. Esto puede resultar en desafíos en términos de gestión, rendimiento y escalabilidad. Por tanto, entender cómo asignar y gestionar los discos virtuales de manera eficiente es esencial para asegurar que las máquinas virtuales operen de forma óptima.
Este artículo explora cómo gestionar la asignación de discos en entornos virtualizados, cubriendo aspectos como la elección de tipos de discos, la optimización del rendimiento de almacenamiento y las mejores prácticas para mejorar la eficiencia operativa y garantizar la alta disponibilidad.

1. Tipos de Discos en Entornos Virtualizados
En entornos de virtualización, los discos virtuales son archivos que residen en el sistema de almacenamiento físico y actúan como discos duros para las máquinas virtuales. Hay diferentes tipos de discos virtuales, cada uno con características que afectan el rendimiento, la capacidad de escalabilidad y la flexibilidad.
Discos de Tipo VMDK (VMware) / VHD (Hyper-V) / VDI (VirtualBox)
Cada plataforma de virtualización tiene su propio formato de disco. En VMware, el disco virtual se denomina VMDK (Virtual Machine Disk), en Hyper-V se utiliza VHD (Virtual Hard Disk) o VHDX (una versión más nueva), y en VirtualBox, el formato utilizado es VDI (Virtual Disk Image). La principal diferencia entre ellos radica en las características y en cómo gestionan los discos virtuales.
- VMDK: Comúnmente utilizado en VMware, puede ser flexible o fijo en cuanto a su tamaño, lo que afecta al rendimiento y la escalabilidad.
- VHD: El formato VHD de Hyper-V también puede ser dinámico o fijo, con una opción de expansión automática que aumenta el tamaño del disco según sea necesario.
- VDI: VirtualBox ofrece discos que se pueden crear como fijos o dinámicos, lo que también influye en cómo se gestionan los recursos de almacenamiento.
Discos de Almacenamiento en Bloques y en Archivos
Los discos virtuales pueden clasificarse también en dos tipos de almacenamiento:
- Almacenamiento en bloques: Los discos asignados a las máquinas virtuales se gestionan a través de un sistema de almacenamiento en bloques, lo que significa que el almacenamiento se distribuye en bloques de datos independientes. Este tipo de almacenamiento es ideal para bases de datos y aplicaciones que requieren un acceso rápido y consistente a grandes cantidades de datos.
- Almacenamiento en archivos: En este caso, los discos virtuales se gestionan como archivos de sistema en lugar de bloques independientes. Es más adecuado para entornos con requisitos de almacenamiento más sencillos, como aplicaciones web ligeras o servicios de desarrollo.
2. Asignación de Discos y Rendimiento de Almacenamiento

La manera en que se asignan los discos a las máquinas virtuales puede afectar de manera significativa el rendimiento general del sistema. Una asignación incorrecta puede generar cuellos de botella, latencia y otros problemas que afectan la capacidad de las VMs para ejecutar sus aplicaciones de manera eficiente.
Discos Fijos vs. Discos Dinámicos
Uno de los factores más importantes al asignar discos virtuales es decidir entre discos fijos o dinámicos. Ambos tipos tienen ventajas y desventajas dependiendo del caso de uso.
- Discos fijos: Son discos cuyo tamaño se define desde el principio y no cambian a lo largo del tiempo. Aunque requieren una mayor cantidad de espacio físico desde el inicio, proporcionan un rendimiento más predecible y consistente, ya que no dependen de operaciones de expansión durante la escritura de datos. Son ideales para aplicaciones que requieren un alto rendimiento y acceso rápido a datos, como bases de datos y aplicaciones empresariales críticas.
- Discos dinámicos: Estos discos crecen según sea necesario hasta un tamaño predefinido. Aunque son más eficientes en términos de uso de almacenamiento, pueden generar una sobrecarga de rendimiento si el disco debe expandirse durante operaciones de escritura. Son adecuados para entornos en los que el almacenamiento es más flexible y se espera que cambie a lo largo del tiempo, pero no se recomienda para aplicaciones con grandes cargas de trabajo de I/O.
Rendimiento de I/O
El rendimiento de entrada/salida (I/O) de los discos virtuales es crucial para aplicaciones de alto rendimiento. La latencia en el acceso a los discos y el número de operaciones de I/O que una máquina virtual puede manejar son factores que pueden marcar la diferencia en términos de eficiencia operativa.
- Discos SSD vs. HDD: El tipo de disco físico subyacente (SSD o HDD) tiene un impacto directo en el rendimiento de las VMs. Los discos SSD (unidades de estado sólido) ofrecen un acceso mucho más rápido a los datos que los discos HDD (discos duros tradicionales). Por lo tanto, si las aplicaciones ejecutadas en una máquina virtual requieren un alto rendimiento de I/O, es recomendable usar discos SSD para almacenar los discos virtuales.
- Controladores de disco y almacenamiento en caché: Las tecnologías de almacenamiento en caché pueden mejorar el rendimiento de los discos virtuales. Almacenar temporalmente los datos más utilizados en la memoria o en un disco de alta velocidad reduce el tiempo de acceso a los datos, lo que mejora la capacidad de respuesta de las aplicaciones.
3. Gestión y Asignación de Almacenamiento en Red
En entornos virtualizados, el almacenamiento no siempre reside en el host físico donde se ejecutan las VMs. En lugar de ello, muchas veces se utilizan soluciones de almacenamiento en red, como SAN (Storage Area Network) o NAS (Network Attached Storage). Estas soluciones permiten que múltiples máquinas virtuales compartan el mismo recurso de almacenamiento, lo que facilita la escalabilidad y la flexibilidad de la infraestructura.
Almacenamiento Compartido (SAN y NAS)
- SAN: El almacenamiento en red a través de una SAN es más adecuado para cargas de trabajo de alto rendimiento, como bases de datos y aplicaciones empresariales que requieren acceso rápido y confiable a los datos. En este caso, el acceso a los discos es a nivel de bloque, lo que permite un control más preciso y un mayor rendimiento en entornos de virtualización.
- NAS: El almacenamiento conectado a la red a través de una NAS permite compartir archivos entre las máquinas virtuales. Aunque no ofrece el mismo rendimiento que una SAN, el almacenamiento NAS es más adecuado para aplicaciones de bajo a medio rendimiento, como servidores de archivos o almacenamiento de copias de seguridad.
La red de almacenamiento debe estar adecuadamente configurada para garantizar un alto rendimiento. Las redes de alta velocidad, como 10GbE (10 Gigabit Ethernet) o InfiniBand, son ideales para estos entornos.
Thin Provisioning y Thin Clones
Thin provisioning es una técnica que permite asignar espacio de almacenamiento sin consumir físicamente todo el espacio desde el principio. Esto ayuda a optimizar el uso del almacenamiento, especialmente cuando no se sabe con certeza cuánto espacio se necesitará. Sin embargo, es importante monitorear el espacio utilizado, ya que el almacenamiento en exceso puede llevar a una sobrecarga y, en última instancia, afectar al rendimiento de las VMs.
Thin clones permiten crear copias ligeras de discos virtuales sin duplicar todo el contenido de los discos, lo que reduce significativamente la cantidad de espacio de almacenamiento utilizado, especialmente en entornos donde se requieren muchas instancias de máquinas virtuales similares, como en entornos de desarrollo o pruebas.
4. Consideraciones de Respaldo y Recuperación
La alta disponibilidad y la recuperación ante desastres son aspectos fundamentales en la asignación de discos en entornos virtualizados. Los discos virtuales deben ser protegidos mediante una adecuada estrategia de respaldo.

Snapshots y Copias de Seguridad
- Snapshots: Los snapshots de discos virtuales permiten capturar el estado de una VM en un momento dado, lo que facilita la recuperación de datos si algo sale mal. Sin embargo, el uso excesivo de snapshots puede generar una sobrecarga en el rendimiento, ya que los cambios en el disco se almacenan en discos adicionales.
- Copias de seguridad regulares: Las copias de seguridad deben realizarse de manera periódica y almacenar las imágenes completas de las máquinas virtuales en ubicaciones seguras, preferiblemente fuera del sitio. Esto garantizará que las máquinas virtuales se puedan restaurar rápidamente en caso de fallo.
