La asignación de redes virtuales es uno de los aspectos más complejos y fundamentales cuando se gestiona una infraestructura virtualizada. Al igual que otros recursos, como la CPU o la memoria, las redes virtuales deben ser configuradas y asignadas adecuadamente para garantizar un rendimiento óptimo, escalabilidad y seguridad en las máquinas virtuales (VMs) y aplicaciones que las ejecutan. Si bien la virtualización ha traído consigo la flexibilidad y eficiencia en la asignación de recursos, también ha planteado desafíos adicionales en términos de gestión de tráfico de red, segmentación, aislamiento y control de acceso.
Este artículo se centra en las mejores prácticas para la asignación de redes virtuales, proporcionando información sobre cómo optimizar la conectividad de red, minimizar la latencia y maximizar el rendimiento en entornos de máquinas virtuales.

1. Fundamentos de las Redes Virtuales
En un entorno de virtualización, las redes virtuales permiten la creación de múltiples redes lógicas sobre una infraestructura física compartida. Estas redes virtuales proporcionan la misma funcionalidad que las redes físicas, pero permiten mayor flexibilidad en la segmentación, seguridad y gestión del tráfico.
A nivel básico, una red virtual se compone de adaptadores de red virtual que conectan las máquinas virtuales a las redes físicas o a otras redes virtuales. Estos adaptadores funcionan como interfaces de red convencionales, pero operan en el nivel virtualizado de la infraestructura.
Al asignar redes virtuales, es importante considerar los siguientes componentes clave:
- Switches virtuales: Los switches virtuales permiten interconectar las máquinas virtuales entre sí y con redes físicas. A menudo son gestionados por plataformas de virtualización como VMware vSwitch, Hyper-V Virtual Switch o el Open vSwitch (OVS).
- Redes Virtuales Locales (VLAN): Las VLANs proporcionan una forma de segmentar el tráfico dentro de una red física, permitiendo que varias redes virtuales coexistan sin interferir entre ellas. Esta segmentación es crucial para garantizar el aislamiento de tráfico y la seguridad.
- Puentes de red (Bridges): En algunos casos, las máquinas virtuales pueden necesitar conectarse directamente a la red física, lo que se consigue mediante un puente de red, que extiende la red física a las máquinas virtuales.
2. Mejores Prácticas para Asignación de Redes Virtuales
1. Uso de Switches Virtuales para Optimizar el Tráfico Interno
Los switches virtuales permiten crear una red interna de máquinas virtuales dentro del host. Estos switches funcionan de manera similar a los switches físicos, permitiendo la comunicación entre VMs sin salir del host físico.
- vSwitch en VMware: En VMware, el vSwitch se configura para permitir la comunicación entre las máquinas virtuales y para la conexión a redes externas. VMware ofrece opciones como vSphere Distributed Switch (VDS), que permite gestionar redes de manera centralizada en entornos con múltiples hosts.
- Hyper-V Virtual Switch: En Hyper-V, el Virtual Switch se utiliza para conectar las máquinas virtuales entre sí o con redes externas. Se pueden configurar tres tipos de conmutadores: Interno, Externo e Interno+Externo, según el nivel de acceso necesario a las redes físicas.
Es importante dimensionar correctamente los switches virtuales para que no se conviertan en un cuello de botella. Además, deben configurarse con características como el aumento de tamaño de MTU (Maximum Transmission Unit) y la configuración de QoS (Quality of Service) para priorizar el tráfico crítico.
2. Segmentación mediante VLANs para Aislamiento de Tráfico
Las VLANs (Virtual Local Area Networks) permiten separar y segmentar el tráfico de red dentro de la misma red física, creando subredes lógicas. Utilizar VLANs en redes virtuales ayuda a mejorar el rendimiento y la seguridad al restringir el acceso entre diferentes segmentos de red.
- Aislamiento de tráfico: Con VLANs, es posible garantizar que el tráfico de diferentes aplicaciones o entornos (como desarrollo, producción o pruebas) no se mezcle. Esto reduce el riesgo de que los problemas de una red afecten a otras áreas.
- Redes Virtuales en la Nube: En entornos de nube pública y privada, como AWS VPC, Azure Virtual Network o Google Cloud VPC, las VLANs (o sus equivalentes) se utilizan para definir subredes que ayudan a segmentar el tráfico entre diferentes servicios y aplicaciones.
Al crear VLANs, es importante dimensionarlas correctamente en función de las necesidades de escalabilidad y rendimiento de la red. Además, las VLANs deben ser configuradas para manejar transporte de tráfico de alta prioridad, especialmente para aplicaciones sensibles a la latencia, como la telefonía o el streaming en tiempo real.
3. Optimización del Tráfico de Red con Calidad de Servicio (QoS)

La calidad de servicio (QoS) es un conjunto de tecnologías que permiten priorizar ciertos tipos de tráfico en la red. En entornos virtualizados, aplicar políticas de QoS asegura que los paquetes de datos más importantes tengan prioridad en la red, minimizando la latencia y mejorando el rendimiento general de las aplicaciones.
Por ejemplo, en un entorno de virtualización de servidores, el tráfico de bases de datos o aplicaciones críticas puede requerir mayor ancho de banda y menor latencia que el tráfico de correo electrónico o servicios web. Configurar colas de prioridad en el switch virtual, junto con la asignación de recursos de red, garantizará que las aplicaciones con mayores necesidades de ancho de banda no se vean afectadas por otros servicios menos exigentes.
4. Redundancia y Alta Disponibilidad con Redes Virtuales
La alta disponibilidad (HA) es otro aspecto crítico al gestionar redes virtuales. En entornos de virtualización, la redundancia de red es esencial para minimizar el riesgo de puntos únicos de fallo.
- Redundancia de switches virtuales: Utilizar múltiples switches virtuales y configurar la redundancia de enlaces (con protocolos como LACP en VMware o NIC Teaming en Hyper-V) asegura que, si uno de los enlaces falla, el tráfico de red pueda redirigirse automáticamente a otro enlace sin interrumpir el servicio.
- Failover automático: Es recomendable configurar mecanismos de failover para garantizar que, si un adaptador de red virtual falla, la máquina virtual sea capaz de conmutar a otro adaptador sin afectar la disponibilidad de la aplicación.
5. Consideraciones de Seguridad en Redes Virtuales
La seguridad es uno de los mayores desafíos cuando se gestionan redes virtuales, ya que la virtualización aumenta la superficie de ataque al permitir que múltiples máquinas virtuales compartan recursos físicos.
- Firewall y segmentación: Utilizar firewalls virtuales (como VMware NSX o Azure Firewall) para controlar el acceso entre las máquinas virtuales y las redes externas es una práctica esencial. Además, segmentar el tráfico de red utilizando microsegmentación puede ayudar a prevenir movimientos laterales de posibles atacantes.
- Control de acceso y autenticación: Implementar medidas de autenticación y control de acceso para las redes virtuales asegura que solo los usuarios autorizados puedan acceder a las VMs y a los recursos de red.
El uso de redes privadas virtuales (VPN) también es una buena opción para asegurar la conectividad segura entre diferentes sitios o entre redes internas y externas.
6. Optimización del Ancho de Banda y Latencia
La asignación eficiente del ancho de banda en redes virtuales es clave para maximizar el rendimiento de las aplicaciones. Las técnicas de multicanalización y la asignación dinámica de recursos de red permiten distribuir el tráfico de manera equitativa y evitar congestiones.
- Uso de redes de alta velocidad: Para aplicaciones que requieren gran cantidad de datos, como bases de datos o servicios de big data, se recomienda el uso de redes de alta velocidad (por ejemplo, 10GbE, 25GbE o InfiniBand) para asegurar una alta capacidad de transmisión sin cuellos de botella.
- Optimización de latencia: Para aplicaciones sensibles a la latencia, como la videoconferencia o el VoIP, es fundamental configurar la red virtual para minimizar la latencia. Esto incluye la configuración adecuada de la calidad de servicio (QoS) y el uso de redes de baja latencia entre los nodos.
3. Automatización y Orquestación de Redes Virtuales
Con la creciente complejidad de las infraestructuras virtualizadas, la automatización de la asignación de redes virtuales juega un papel importante. Utilizando herramientas de orquestación, como VMware vRealize Automation o Kubernetes Networking, es posible gestionar de manera eficiente las configuraciones de red de las máquinas virtuales, asignar redes dinámicamente y hacer ajustes según sea necesario, todo sin intervención manual.
